viernes, 30 de agosto de 2013


CAMINANDO...

Tú, el sol que me alumbra cada mañana,
la última persona en quien pienso cuando me tumbo en mi cama,
Tú, al que busco cuando paseo en cualquier terraza,
el que siempre va a solas rozando mi almohada.

Parece mentira, que solo con el poder de tus pestañas,
hayas robado lo más poderoso que hay en mis entrañas,
y a menos de un segundo de rozar tu cara
suspiro y siento revolotear tus hermosas alas.

Sabes lo que siento,
pero tu orgullo masculino puede más que cualquiera sentimiento.
Cógeme, llévame lejos de la humanidad,
donde nadie nos vea
allá donde lo único que este presente sea la felicidad.
Abrázame, quiero sentir protección
en cada momento de absurdo bajón.

quizás soy tonta, egoísta o yo que sé,
pero creo que lo que pido es lo que cualquiera desearía tener.
Y con esto y mi vieja música sonando,
solo espero que algún día, por más tarde que sea
termines aceptando que las cosas se consiguen caminando.



SIEMPRE QUE TE APETEZCA

A veces, cuando te veo dormir
pienso en la justicia
y me viene a la cabeza la idea de grabarte 
mientras duermes
por aquello de que la paz mundial se esconde
en tus bostezos 
y con una sola de tus muecas o de las veces
que te rascas la nariz sin darte cuenta
podrían acabar con la guerra en cualquiera
de sus formas;
las tuyas,
son mi punto de partida,
son la combinación con la que pierdo la contraseña
de mi caja fuerte
en donde guardaba congelado.. mi corazón
hasta que llegaste tú.

Tú con tus manos calientes
curando cicatrices por todo mi cuerpo
tú con tu sonrisa tímida 
por si en un descuido, te la robaba y la sacaba a bailar,
tú con tu manía de negarme los besos 
solo para hacerme rabiar.

Tú contigo,
al fin de al cabo, 
al principio del fin.

Porque cuando se trata de ti,
todo vuelve, nada acaba.

Voy a hacer una lista con las veces
que me callo los te quiero
para que la tengas siempre a mano
y la escuches siempre que te apetezca:


Te quiero sin saberlo un 28 de enero,
intuyo el verbo en futuro 18 días más tarde,
cuando te veo por primera vez
tras los 45 minutos de retraso más largos de toda mi vida.
Te quiero en Marzo, cuando me ves cumplir un año más de
mi historia, pero esta vez a tu lado, un perfecto nueve, en donde
siento, y presiento, que voy a querer hacerte el amor cada día 
desde entonces. Te quiero por primera vez en 
voz alta un 28 de Abril en donde le robé el valor al 
mundo para armarme de tus besos
aunque te fueras por la puerta sin decir nada.

También te quise entonces, por extraño que parezca.

Te he querido sin saberlo, sabiéndolo, y en todas las formas 
verbales que existen. Te he querido de noche, de día y a deshoras.
Te he querido de espaldas, de frente y debajo, 
te he querido encima y de lado a lado
y tengo que confesarte
que donde mejor me quedas,

....es dentro.

Ahora déjame probar cómo me queda quererte

...de cerca. 

Que algo me dice, que es a medida.

Déjame decírtelo todas las mañanas
cuando te despiertas y te pasas la mano por los ojos
como si no estuviera ya enamorada de tus legañas
como si no estuviera ya enamorada de tus ojeras.

Ojalá algún día consiga que te veas con mis ojos,
pero no te preocupes,
que mientras tanto, tengo la intención de no dejar
de mirarte nunca.

Ojalá algún día consiga que te escuches con mis oídos
así entenderías por qué a ciertas cosas solo sé
contestarte a besos.

Créeme, te enamorarías de ti, cada día,
si fueras yo,
y pudieses sentir lo que siento incluso... 

...mientras te grabo esto.


Mónica Gae.



sábado, 17 de agosto de 2013

La esperanza




Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada,pues la esperanza misma constituye una dicha,y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción...

¿y que más da si es el momento o no oportuno?, ¿que más da si la vida pasa y perdemos el tiempo durante el camino?

Tu destino está fijado y sea lo que sea vendrá...




martes, 13 de agosto de 2013



El poder de la mente...

Era cuatro de enero, las luces iluminaban la bella ciudad en la que me había instalado días atrás; mientras caminaba notaba la brisa moviendo mi cabello a la vez  que el agua corría calle abajo. Mi mente funcionaba al ritmo de mis pasos, reflexionaba sobre mi vida pregunta tras pregunta e historia tras historia; ¿qué he hecho mal?, ¿qué debería cambiar?, ¿cual era mi meta?...

Mi situación en ese momento era un tanto extraña, sentía algo que no sabía explicar pero que tampoco nadie sabía. Había decidido pasar unos días en una pequeña ciudad al norte de Francia, eso me haría desconectarme del mundo y así podría aclararme. 

Mi historia comenzó con la primera vez que me enamoré, ahí supe lo que era sentir eso que te quema por dentro y que solo eres capaz de extraer cuando estas cerca de esa persona. Mi primera experiencia no fue reconfortante; lloré, grité, pasé noches sin dormir, perdí tiempo de mi vida pensando que esa persona era la ideal pero no lo fue. Ahora volvía a lo mismo, otra vez surgía ese sentimiento dentro de mi, no estaba segura de querer volver a pasar por lo mismo quizás la desconfianza de no saber como iba a acabar todo eso. ¿Qué podía hacer? ¿alejarme del mundo y así olvidarme de todo y de todos? ¿o tal vez enfrentarme y vivir la experiencia fuese la que fuese?.

Mi mente era un mar de dudas pero sabía que escapando no iba a solucionar nada, algún día volvería a pasar y tarde o temprano llegaría el momento de que me saliese bien. - ¡Claire, no seas tonta!, ¡vívelo!, ¡siéntelo!, ¡grítalo!- me dije a mi misma. Decidí que ya estaba bien de tonterías, que la vida es demasiado corta como para detenerse por algo así, que si sientes debes vivirlo y que la persona que te corresponda aparecerá antes o después. A si que recogí mis cosas y me fui directa a la estación, cogí un billete y me dirigí a casa de vuelta; tenía decidido lo que iba a hacer...

Cuando llegué a casa me miré en el espejo unos instantes y salí hacia la casa de Josh, me daba igual lo que pasase debía hacerlo fuese como fuese. Toqué en timbre con destreza, Josh salió a la puerta y le planté un beso en los labios; él me respondió como nunca hubiese esperado...

"nunca tengas miedo a decir lo que piensas o sientes, el tiempo corre muy deprisa y las oportunidades no siempre vuelven"

FIN


R.R.C